El segundo encierro de sanfermines 2016 ha sido lento y muy peligroso con una manada de Cebada Gago disgregada casi desde el principio del recorrido. Solo un toro ha llegado con los cabestros al coso pamplonés y el resto se han quedado sueltos, dos de ellos se han vuelto en dirección contrario en varias ocasiones y han provocado momentos de tensión y pánico hasta que han llegado al coso pamplonés.