El toro propenso a la hipermetropía

Según una tesis doctoral de la Universidad de Murcia el toro de lidia es propenso a la hipermetropía  y al astigmatismo. La hipermetropía la suele tener en el meridiano horizontal, más en los ejemplares adultos que en los jóvenes, y, también, astigmatismo, según las conclusiones de la tesis doctoral realizada en la Universidad de Murcia por Matteo Lo Sapio. La tesis fue dirigida por los profesores de la Universidad de Murcia Juan Seva, que es, además, veterinario oficial en la plaza de toros de Murcia, y Juan Manuel Bueno. El estudio, que ha analizado los diferentes aspectos de la visión y la anatomía ocular del toro bravo, indica que el astigmatismo es debido a que el meridiano vertical es más miope que el horizontal. También ha revelado que la longitud axial aumenta de forma significativa con la edad y que la densidad de células fotorreceptoras retinianas es mayor en la parte superior que en la inferior.

¿Sabias esto?‏

Albert Rivera, de Ciudadanos, ha sido el único político que ha salido a hombros en momentos tan difíciles de Barcelona, y en lo principal, porque es la única formación que defiende la Custodia Compartida si vergüenza. Os invito a dejar comentarios en la páginas de Ciudadanos por Puçol https://www.facebook.com/ciudadanospuzol y de camino le dais al Me Gusta.

Carreras de toros en Pakistán

Bull Racing es tradicional en Pakistán. Miles de jinetes, la mayoría granjeros, participan en inusual carrera usando marcos de madera llamados joots, que está unido al yugo con una cuerda. Los toros y el jinete que cruzan la línea de la yarda 600 en menos tiempo son los ganadores. Este espectáculo que atrae a miles de personas, pues es punto culminante de las fiestas organizadas en las zonas rurales de Paquistán.   Ver más imagenes en teinteresa.es

Pascua Toro en Perú

La Municipalidad Provincial de Huamanga, región Ayacucho de Perú, celebra el ‘Velay Toro’ y el ‘Jala Toro’, que se realizan el viernes y sábado de Semana Santa, respectivamente. Significado. El Viernes Santo: Se escenifica el camino al calvario, y por la noche, las luces de la Plaza Mayor se apagan y sale la procesión del Señor del Santo Sepulcro, donde la imagen de Cristo yace en un féretro de cristal adornado con flores blancas acompañado de la Virgen Dolorosa. Esta conmovedora procesión es acompañada por fieles vestidos de luto con vela en mano, que acompañan en duelo a la procesión al compás de la banda de músicos y el coro de esta procesión, que dedica desgarradoras canciones. Finalizada la procesión y casi al término del día, los jóvenes se dirigen al “Vela Toro” o “Toro Velay”, que es el amanecer previo al “Pascua Toro” del día sábado. El Sábado de Gloria: Es el día de festejo popular que comienza con el “Pascua Toro” o “Jala Toro”, costumbre tradicional en la que los toros son soltados de la Alameda de Huamanga rumbo a la Plaza de Armas. Los toros son enlazados por los jinetes con sus bravos caballos morochucos, escoltados por hacendados con caballos de paso, que acompañan a las grupos de personas que van corriendo por delante de los bravos toros de lidia, mientras en la plaza la gente se amotina y forma torres humanas, que esperan a los toros. Por la noche, la multitud espera el amanecer del día domingo, donde se presenciará el anda del Cristo Resucitado. Afuera, en las cuatro esquinas de la Plaza de Armas, se puede ver ardiendo las hogueras de “chamiza”, como señal de bienvenida, e impresionantes castillos pirotécnicos que adornan la noche.

El toro bravo tiene tres voces

Según D. Álvaro Domecq el lenguaje del toro bravo se compone de tres voces, un trío de sonidos compuesto por: el pitido que avisa del peligro, el reburdeo estremecedor de la pelea y el berreo, ese que anuncia la cobardía o, para orgullo del ganadero, la casta honda… El análisis de cada voz, según las palabras  precisas de don Álvaro en «El toro bravo», obra imprescindible para los amantes de la bravura: 1. Pitido: «Cuando los toros pitan, los demás animales acechan. Algo va a pasar. Un vaquero mío, viejo, que no quiere salir de la dehesa y conoce la primavera por el latir del cuco en los chaparos, cuenta a quien quiera oírselo que el día antes de nuestra guerra los toros pitaron». 2. Reburdeo: «Es de noche y por la ventana abierta, en la cerca de los eucaliptus, oigo reburdear un macho. Dentro de un minuto reburdearán otros. ¿Qué les pasa? El reburdeo es un ronquido bajo y grave que presagia las ganas de lucha y sangre. El toro posee un olfato muy desarrollado y huele el acre de la sangre desde lejos… Al amanecer salgo con mis vaqueros. Hay un toro caído y la vacada entera le da vueltas, reburdeando. Han acudido hasta los bueyes al careo. El canto funeral en la mañana fría, helada, sobrecoge y mis vaqueros se han vuelto, repentinamente, serios. Pienso en Villalón. Un poeta bastante loco de Morón me contó, por lo bajo, que sus toros -los que ya no eran suyos- reburdearon la noche en que él se fue para siempre». 3. Berreo: «Puede ser de miedo, de queja o de nostalgia, de melancolía, y perdonadme esta inevitable utilización de términos humanos que tampoco sirven. En las tientas, los ganaderos apuntamos si el becerro hizo berreo y si éste era del bueno o del malo. Berreo del bueno será cuando un becerro se queje con la boca cerrada; de berrear con la boca abierta, del malo. Es más, los conocedores saben su nota por las tonalidades del berreo de los becerros. Así, berreo de rabia, contenido, hondo: casta, bravura. Berreo de miedo: tarde o temprano cantará la gallina y huirá. No falla». Aclaraba don Álvaro que ese berreo malo con la boca abierta es un detalle de «mala educación», pero que existe a veces en vacas y toros excepcionales. «Sólo es malo cuando lo acompaña la duda en la embestida, la cobardía, el escarbe y la mansedumbre».