Seis eran seis. Así se podía titular esta nota. Pero no sabría explicar, o mejor no quiero, (prefiero ser prudente) desvelar lo que pienso cuando veo esta imagen en una plaza de toros española antes de un festejo taurino.

 

La desvergüenza era por seis

Por Alberto de Jesús

Los que autoriza y mandan, o no saben, o hacen lo que les ordenan.

Cuando esta semana vi esta imagen en la plaza de toros de Castellón, no podía dar crédito. Siete antitaurinos en la misma puerta de la plaza de toros, mientras seis mil, entraban  a ver el festejo. Algo falla en el sistema. Supongo, que muchos miles de los que entraban pensarían lo mismo, ¿Pero qué hacen aquí, en la misma puerta, estos antis? (por decir algo suave, cada uno pensaría el nombre o adjetivo que se le ocurriera, ellos nos llama a nosotros maltratadores o asesinos).

Los aficionados pasaban sin decirles nada, ellos, como eran minoría, también callaban, no como otras veces cuando hay más, o están en ese momento protegidos por la policía. Pero la imagen era más que curiosa. Por poco, casi se meten dentro de la plaza, y a este paso, hasta lo conseguirán.

Hemos pedido al Ministerio del Interior, por activa y por pasiva, que a estos grupos antitaurinos les envíen mínimo a 500 o 100 metros de un festejo taurino, pero ni caso, No sé si nos ignoran porque les dicen que pasen de nuestra peticiones, o porque les dicen que se tiene que autorizar ahí y punto.. La verdad es que no lo sé, pero ya huele… Cuando es por otras reivindicaciones, suelen enviar a los manifestantes al quinto pino, pero claro, esto solo son los toros. ¡Qué pena que estén declarados Patrimonio Cultural Español!

Lo dicho, la desvergüenza está en la puerta.

Autor entrada: Redacción